lunes, 12 de noviembre de 2007

Las problemáticas ambientales




En las últimas décadas, la relación sociedad-naturaleza tuvo cambios muy notables. El crecimiento de la urbanización, el desarrollo de los sistemas de transporte y comunicación, el impresionante desarrollo científico-técnico, la industrialización y el uso de gran cantidad de productos químicos en las actividades económicas y en los hogares, son sólo algunas muestras de ello.

En una sola generación se cuadruplicaron los bienes y servicios producidos en todo el mundo. Pero éste desarrollo tuvo su contrapartida en el deterioro que afecta las condiciones de vida de la población y el medio ambiente, como consecuencia de la irracionalidad en la utilización de los recursos y la cantidad de contaminantes que lo degradaron, poniendo en peligro el desarrollo futuro. Además, el aprovechamiento de los recursos no es equitativo: el consumo desenfrenado de los países desarrollados resulta perjudicial para los países en desarrollo, que son los que se quedan sin los recursos naturales. Un habitante de los países industrializados consume de 10 a 35 veces más energía que un habitante de los países en desarrollo.

Los problemas ambientales se presentan en todas las escalas (local, continental y planetaria), por lo que cada sociedad no sólo debe lograr un desarrollo ambientalmente sustentable en su espacio geográfico, sino también cuidar la alteración a nivel planetario, como el calentamiento de la atmósfera y el debilitamiento en la capa de ozono; hay que pensar en forma integral y actuar de manera local.

Los principales problemas que afectan a la biósfera en la actualidad son:


  • Contaminación del aire, de las aguas y de los suelos.

  • Pérdida de la fertilidad de los suelos.

  • Deterioro del medioambiente urbano.

  • Escazes de agua dulce.

  • Desertificación.

  • Tala de los bosques.

  • Pérdida de la biodiversidad.

viernes, 9 de noviembre de 2007

El hombre, el mas cruel depredador


El hombre, ese ser creado por Dios a través de la naturaleza a su imagen y semejanza, se aleja inexorablemente de aquella particularidad espiritual que junto con la evolución de nuestro intelecto hacia lo que es correcto, deben formar la esencia humana. Durante milenios, diversas civilizaciones han estado envueltas en actos de barbarie y, a través de los siglos no hemos evolucionado para ser realmente "civilizados", siendo testigos de la crueldad del hombre contra su propia especie. Las guerras, venganzas o matanzas así como la tortura, persecución, privación de la libertad y hasta el sadismo por diversión, son ejemplos de sucesos que el pretendido "ser humano" ha realizado equivocadamente en defenza de su raza, ideología, cultura o religión, siendo el fanatismo el causante de pretender defender o imponer dogmas sin respetar las demás.

No hemos aprendido a respetar el sentir de nuestro congéneres, ni sus vidas; mucho menos hemos tenido consideración alguna por la naturaleza. Entre más civilizados deberíamos estar, ocurre lo contrario; estamos inmersos en un mundo de violencia que empieza dentro de nuestras propias comunidades. El comportamiento de individuos que guían los grandes intereses políticos y económicos de países desarrollados o en vías de desarrollo y la de las grandes industrias y empresas, aunados a la honestidad o currupción de políticos o funcionarios que se aprobechan de la ignoracia de los pueblos y las actuaciones loables o triviales de los individuos, son las acciones que deben determinar el grado de civilización de cada pueblo.

Actualmente, el término "civilización" sólo abarca los avances científicos, tecnológicos, industriales o las grandes construcciones y mega proyectos; todo creado por el hombre, quien se encuentra racionalmente estancado al no comprender el significado completo de la palabra "respeto".

El hombre debe ser conciente de su responsabilidad sobre la faz del planeta; que por muy genio, profesional y culto que crea ser, mientras no respete la coexistencia con los seres vivos y con el hábitat indispensable para su supervivencia, así como las idiosincrasias del prójimo, seguirá siendo no sólo incivilizado sinó "el animal más depredador de la naturaleza".


Rocio Montivero.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Origen del movimiento ecológico

El movimiento ecologista tiene tres raíces principales:

  • Conservación de los recursos naturales.
  • Preservación de la vida salvaje.
  • Movimiento para reducir la polución y mejorar la vida urbana.

El movimiento ecologista se expresó él mismo de la forma más apacionada en la mismísima cúspide de la era industrial, cerca del tercer cuarto del siglo XX, los "clásicos" ecologistas modernos empezaron en ese período con el trabajo de Rachel Carson que proveyó el primer toque de revato sobre la llegada de la muerte del planetadebido a la actividad humana.

En un principio, éste movimiento se centraba fuertemente en la reducción de la polución para la protección de las existecias básicas de agua y aire. Las presiones de desarrollo en rápida expansión también requirieron considerables esfuerzos para preservar territorios únicos y hábitats de vida salvaje, para proteger las especies en peligro de extinción antes de que desapareciesen.La mayoría de los ecologistas tienen objetivos similares aunque frecuentemente no están de acuerdo en los detalles tales como el énfasis, las prioridades o la forma de actuar.

Las organizaciones ecologístas a menudo interaccionan o están ligados con otros movimientos sociales con puntos de vista morales parecidos: la paz, los derechos humanos, y los derechos de los animales; contra las armas nucleares, y/o el poder nuclear, las enfermedades endémicas, la pobreza, el hambre, etc.

Gracias a éste movimiento la conciencia pública y las ciencias del medioambiente han mejorado en los últimos años, para las cuestiones medioambientales se han abierto para incluir conceptos clave como el de "sostenibilidad", y también nuevas preocupaciones emergentes como el agujero de ozono, el cambio climático, la lluvia ácida y la polución biogenética.

El movimiento ecológico defiende la protección, la gestión sostenible y la restauración del medioambiente como una forma de satisfacer la necesidad humana, incluyendo necesidades espirituales y sociales.En esos términos, los ecologistas hacen una crítica social mas o menos implícita, proponiendo la necesidad de reformas legales y concientización social tanto en gobiernos, como en empresas y colectivos sociales. El movimiento ecologista está unido con un compromiso para mantener la salud del ser humano en equilibrio con los ecosistemas naturales, se considera la Humanidad como una parte de la Naturaleza y no algo separado de ella.

Rocio Montivero.

domingo, 21 de octubre de 2007

La lucha ecológica



Es la lucha por nuestra supervivencia como especie. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales fue uno de los primeros movimientos internacionales que se formó con este fin.

Surgió en Francia, en 1948, con el auspicio de la U.N.E.S.C.O. sobre medio ambiente se ha convertido en un tema primordial tanto para las Naciones Unidas, como para los organismos gubernamentales y no gubernamentales. Se han firmado declaraciones, convenios y tratados sobre problemáticas ambientales con resultados dispares, y se han creado organismos internacionales.

Las O.N.G. han desarrollado una importante labor. Entre ellas, se destaca la organización ambientalista más grande del mundo, Greenpeace (http://www.greenpeace.org.ar/) fundada en 1971, en Canadá. Se extendió a los cinco continentes y hoy cuenta con más de cuatro millones de socios en el planeta. Tienen presencia en todos los lugares donde se agrede a la naturaleza. Por ejemplo, con sus lanchas neumáticas, muchas veces en arriesgadas acciones, sus miembros se interponen entre las ballenas y los lanza-arpones de los barcos balleneros. También encabezan protestas contra el arrojo de desechos tóxicos a las aguas o a la atmósfera. Además, apoyan la formación de organizaciones locales para este fin.

El 5 de junio de 1990 se estableció el día de la Tierra. Durante aquella jornada, cientos de organizaciones ecopacifistas de todo el globo se pusieron de acuerdo para lanzar un grito desesperado: detener la destrucción del planeta.

En junio de 1992, se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como eco '92 ó La Cumbre de Río (se celebró en Río de Janeiro, Brasil). Fue la reunion más importante de todos lo tiempos pues concurrieron representantes de 178 países, de los cuales la mayor parte eran jefes de Estado, y asistieron integrantes de 2.500 O.N.G. En la reunión los delegados aprobaron tres documentos:




  • La Declaración de Río sobre Medio Ambiente y el Desarrollo, que es un resumen de principios ecológicos.


  • El Programa ó Agenda 21, que es un plan integral para dirigir las acciones nacionales e internacionales hacia un desarrollo sostenible.


  • La Declaración de Bosques, que consta de quince principios para la gestión sostenible de los bosques y regula del comercio de la madera, aunque no establece límites para frenar la deforestación.


Además, se firmaron dos tratados internacionales: el Convenio sobre La Diversidad Biológica y el Convenio sobre el Cambio Climático.
Con posterioridad a la Cumbre de Río hubo otras reuniones para seguir avanzando en estos temas, como la Cumbre sobre el Cambio Climático, en 1997, en Kioto (Japón). A pesar de todo lo que se hizo hasta hoy, este proceso de cambio de actitud frente a la naturaleza recién comienza. Falta recorrer un largo camino, no sólo para que las sociedades tomen conciencia y modifiquen su forma de relacionarse con la naturaleza, sino también porque llevará mucho tiempo recuperarla.
Vivir en un medio ambiente sano es un derecho humano. La Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, reunida en Estocolmo en junio de 1972 expresa la convicción común de que "el hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras."